martes, 21 de diciembre de 2010

¿Son nuestros hijos rehenes del Estado?

Un artículo de Francisco J. Fernández Tarrío en Periodista digital.com
Francisco J. Fernández Tarrío es abogado


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¿Son nuestros hijos rehenes del Estado?


El jueves pasado el Tribunal Constitucional publicó la sentencia sobre el recurso de amparo presentado por unos padres cuya opción para la educación de sus hijos fue la de educarlos en casa, el conocido “homeschooling”, un fenómeno de carácter internacional cada vez más aceptado y regulado en los países de nuestro entorno cultural.

La sentencia se pronuncia sobre la interpretación de los apartados uno dos y tres del artículo 27 de la Constitución española, relativos al derecho a la educación, el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones morales o ético/religiosas, y el papel de los poderes públicos en la garantía de tales derechos.

Para el TC, “el derecho a la educación en su condición de derecho de libertad no alcanza a proteger, siquiera sea prima facie, una pretendida facultad de los padres de elegir para sus hijos por razones pedagógicas un tipo de enseñanza que implique su no escolarización en centros homologados de carácter público o privado.” Es decir, el TC consagra el principio de “educación es igual a escolarización”, o lo que es lo mismo, “no hay educación fuera del Estado”.

Por si no quedaba suficientemente claro, el TC concluye que “La educación a la que todos tienen derecho y cuya garantía corresponde a los poderes públicos como tarea propia no se contrae, por tanto, a un proceso de mera transmisión de conocimientos [cfr. art. 2.1 h) LOE], sino que aspira a posibilitar el libre desarrollo de la personalidad y de las capacidades de los alumnos [cfr. art. 2.1 a) LOE] y comprende la formación de ciudadanos responsables llamados a participar en los procesos que se desarrollan en el marco de una sociedad plural [cfr. art. 2.1 d) y k) LOE] en condiciones de igualdad y tolerancia, y con pleno respeto a los derechos y libertades fundamentales del resto de sus miembros [cfr. art. 2.1 b), c) LOE].

El TC ha consagrado, pues, la idea de que sólo el Estado es “capaz” de garantizar un libre desarrollo individual, democrático, y respetuoso con los derechos fundamentales”, finiquitando, de esta manera, el derecho a la libertad de educación en nuestro país. Para el TC, los ciudadanos somos una especie de bárbaros a disciplinar, pues no somos capaces de garantizar, para nuestros propios hijos, una buena educación en valores.

Esa labor divina corresponde, según nuestro TC, al sacrosanto Estado. Porque, en última instancia lo que esta nefasta sentencia viene a sancionar es algo tan sencillo como que nuestros hijos, su educación, sus principios, sus valores, no son nuestros. Antes al contrario, nuestros hijos son propiedad exclusiva del Estado, al menos, y de momento, durante la enseñanza obligatoria.

Una vez más, el TC estira y deforma el espíritu del texto constitucional, y lo interpreta de manera socialista, vetando cualquier atisbo de parcela de independencia a los ciudadanos, en este caso a los padres, para decidir sobre su vida, hacienda y familia. Gracias al TC, nuestra Constitución es, cada vez más, una prisión y no una liberación.

6 comentarios:

♥ meninheira ♥ dijo...

Madalen (o quien pudiera contestar), si en vez de una razón pedagógica, fuera de índole religioso entonces cambiaría el asunto?

Fué por eso que la sentencia del 94? a favor de "Los hijos de dios" salió favorable?

Gracias :)

Laura Mascaró dijo...

Mira, Meni, en mi opinión ahora dicen que "razones pedagógicas no, pero religiosas, morales y filosóficas, sí".

El día de mañana, cuando alguien alegue razonez religiosas, morales y filosóficas probablemente el TC busque la manera de también denegárselo.

De todos modos, para mi no hay pedagogía sin filosofía y valores morales, así que no le veo sentido al razonamiento del TC.

♥ meninheira ♥ dijo...

Gracias por tu respuesta Laura, entiendo, como le acabo de decir a Madalen aquí (http://madalen.wordpress.com/2010/12/21/sentencia-del-constitucional-iii/), que se nos han cerrado absolutamente todas las puertas entonces :(

Laura Mascaró dijo...

No, Meni, no te des por vencida. Acuérdate de los insumisos al servicio militar obligatorio. Parecía imposible, pero lo consiguieron ;-)

Lo que debemos hacer es establecer un plan de actuación y, sobre todo, dejar de debatir asuntos jurídicos en público, no vayamos a darles las herramientas para acabar con nosotros...

♥ meninheira ♥ dijo...

Ay Lau, fíjate que tengo a los insumisos en mi mente todo el día y su lucha me da esperanzas para pensar que no todo está perdido, pero muchos pasaron por la carcel para conseguirlo.

Laura Mascaró dijo...

Pues ahí se verá hasta dónde estamos dispuesos a llegar y si tenemos convicciones o no. Porque hay que estar a las duras y a las maduras.
¿O es que a la primera piedra que encontremos en el camino vamos a dar marcha atrás?

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