miércoles, 20 de abril de 2011

Durante las décadas de los 80 y 90, muchos jóvenes tuvieron que pasar por las cárceles para que se reconociera su derecho a no empuñar un arma, 30 años más tarde son las familias quienes ocupan su lugar en los juzgados, luchando para que se reconozca su opción educativa.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...