jueves, 10 de noviembre de 2011

El homeschooling y los títulos legales

Todo empezó a mis trece años, después de debatirlo durante un trimestre entero, mi familia y yo decidimos que para nosotros era mejor educarnos en casa. Podría dar infinidad de detalles acerca de los porqués, pero hoy no me han pedido que hable del comienzo, hoy me han pedido que cuente como desafié a todos esos comentarios provenientes de personas desconfiadas y cerradas a nuevas opciones, tales como: "¡Pobre niña! Con lo inteligente que es, menudo desperdicio..." o bien "Ellos ya han perdido el tren de la educación" o también "¿¡Pero como aprenderán lo que es el mundo real, todo el día encerrados en casa!? Y, llegado el día, ¿como encontrarán trabajo sin titulación?"... Tengo respuestas para cada uno de esos comentarios, pero centrémonos. Soy una de las personas mayores de edad que han sido educadas fuera de la escuela (iba a escribir "en su hogar", pero se aprende en todas partes) y si, tengo el graduado de la E.S.O. ¡Todo el mundo parecía creer que era imposible! Pues solo tuve que esperar a cumplir los dieciocho años, repasar durante un mes el temario correspondiente a los cuatro últimos cursos de la educación obligatoria (no me supuso mucho esfuerzo) y pasar una mañana respondiendo preguntas junto a muchas otras personas. Para mi sorpresa la mayoría de la gente con la que hice el examen era bastante más mayor que yo... ¿Que quiero decir con eso? ¿Todas esas personas se educaron en casa en su momento y por eso no tenían el graduado? Me atrevería a asegurar que no. Esas gentes tienen una vida decente y normal, seguramente trabajo, hijos... Todo eso sin graduado escolar. ¿Porque estos mismos individuos probablemente harían los mismos comentarios escandalizados o indignados, si ellos mismos no tienen la ESO y viven perfectamente? Los títulos no deberían ser algo tan importante.

Ahora mismo yo podría estar ya en mi primer año de carrera universitaria (con un retraso de dos años, los dos años que tenemos que esperar los homeschoolers para poder obtener el graduado porque el sistema no nos tiene en cuenta) pero he preferido tomar otra opción. Estoy haciendo un extenso curso sobre psicología canina entre otras cosas; cuando termine tendré muchos conocimientos, sabré muchas cosas, pero sin embargo... Una vez más no se valorará porque lo que me darán sera un certificado conforme tengo esos conocimientos, no un titulo legalizado, así que a ojos de muchos, no me habrá servido de nada. Pero yo creo que sí, yo creo que lo que importa es lo que realmente sabes y no que tengas un papel que certifica legalmente que tal o cual cosa. A pesar de eso en esta sociedad todo es más fácil con un título legal en la mano, pero no os preocupeis, gentes que educáis en casa, vuestros hijos podrán sacarse sin ningún problema el graduado escolar que tanto les preocupa a las personas que se enteran de vuestra elección, y más adelante si quieren sacarse el bachillerato y empezar una carrera, también... Solo que con dos añitos de retraso (si no se consigue cambiar la ley...). Únicamente pido que éste no sea un motivo por el cual no toméis la decisión de educar en casa, o un tema que os tenga preocupados si ya enseñáis en el hogar... Solo son dos años lo que nos "diferencia" de los niñ@s que van al colegio, y ya hay mucha gente intentando que ni siquiera se nos pueda diferenciar por eso.

Y así me despido sin más, tengo muchas otras cosas que decir, pero quizás en otra ocasión...

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ESCRITO POR...

Laura R. Llagostera dejó el colegio a las 13 años, ahora tiene 19 e infinidad de proyectos; unos en mente, otros cumpliendose. Junto con su hermano y sus padres sigue aprendiendo cada día y disfrutando del homeschooling.

Para saber más de ella, visiten su blog: http://pintacontintas.blogspot.com


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14 comentarios:

Alana dijo...

Gracias Laura por tu testimonio!!! Me quito el sombrero!! mucha suerte en todos tus proyectos!

Elvira dijo...

Bravo Laura! ( puede una madre estar super orgullosa de su hija?) Me encanta, por que cuando uno empieza en este mundo lo que mas agradece son las opiniones y experiencias de lo que ya han pasado por ello, y con tu opinión transmites mucha tranquilidad. es genial...
Suerte con todo, una vez mas.

Gemma Alonso dijo...

Gracias, Laura.

Me parece muy interesante todo lo que cuentas. Pero fíjate que creo que eso de que tener un título te haga las cosas más fáciles también es un mito.
Yo tuve una agencia de traducción durante una época, donde recibíamos currículums de gente de todo el mundo, pero los de los españoles siempre me chocaban: título por aquí, título por allá, supuesto dominio de idioma por obtener el título tal o cual, máster del universo, título de cortarme las uñas, y NADA, NADA de experiencia laboral real. Gente de veintimuchos años con una carpeta enorme llena de diplomas y sin pajolera idea de lo que es un trabajo real.
Y estos, en España, son los más. Los menos son gente como tú, que haces lo que haces porque quieres, empujada por tu deseo de aprender algo, no por el título ni el crédito, con confianza en ti misma y ganas de hacer cosas.
Y no te digo que te vaya a ser fácil entrar a trabajar en una multinacional (de todos modos, ¿quién quiere trabajar en una multinacional), pero hay muchísima gente ahí fuera con sus pequeños negocios que lo que quiere no son títulos, sino gente con ganas de trabajar y capacidad para aprender. La gente así aprecia el trabajo como otra experiencia de aprendizaje. Para el que anda cargado de títulos, la mayoría de las veces, el trabajo no es más que un destino impuesto, que además, en la coyuntura actual, para colmo es escurridizo.

Mucha suerte y a seguir disfrutando de la vida, que es lo más importante.

Saludos

Esther dijo...

Muchas gracias por la informacion, porque aun no sabia como una persona que se educa en casa puede enlazar despues con la universidad, y ahora ya lo tengo claro. Espero que ese 'escalon' de los dos añitos pueda superarse pronto

Sue dijo...

Felicidades Laura. Sabes que todo lo que te propongas lo conseguiras y no cambies nunca.

Silvia dijo...

Laura, muy bien por tí, enhorabuena por tu madurez y tu perseverancia.

Y fíjate, dos años... como que aquí muchos niños entran a medio cocer a la universidad, y tardan dos años en saber de qué licenciarse, o más, o a veces dos o más años en transferirse de la universidad donde comienzan a la que en verdad quieren porque el puntaje no les daba la primera vez y toman curso puente...

Y lo que dice Gemma es cierto. En USA hay una nueva corriente que llaman unchollege, y son jóvenes muy inteligentes y trabajadores en sus respectivos campos que no entran por la universidad pero que saben lo que quieren y lo hacen bien. (Gemma, es cierto que España tiene una titulitis aguda. No he encontrado personas tan aferradas a que para educar en casa los padres necesitan título como en España. Cuando oyen que muchas madres sólo tienen educación básic o quizá instituto y educan en casa, muchos se espantan, pero cuando dí clase me encontré con maestros y maestras que no sabían cosas básicas, que escribían fatal, que no tenían ni idea de nada, entre ellos yo, que estaba bien verde en tantas cosas, ja ja ja, pero ala, como teníamos título, automáticamente se piensa que estamos super preparados).

En fin, Laura, gracias por tu mensaje optimista y que todo te vaya en la vida como deseas, que tienes el mundo por montera.

Gemma Alonso dijo...

Comparto lo que dices, Silvia. En España, en el sector público, te piden títulos hasta para trabajar de limpiadora. En nuestro país no se entiende que educación NO equivale a título, ni viceversa. Encima, con todo el tema de la formación continua que se impuso desde la Unión Europea, los sindicatos se apuntaron a la fiesta de pillar fondos impartiendo toda suerte de cursos absurdos para que la gente sumara puntos. Yo conozco a mucha gente del sector público en España que vive obsesionada con los puntos (les da igual de qué con tal de que suponga poco esfuerzo), y a la vez amargada con su trabajo. ¿Eso es lo que queremos? ¡Es demencial! Huyamos mientras estemos a tiempo, es lo que yo digo. Autoempleo, autogestión, sostenibilidad... por ahí veo yo el futuro, desde luego no en los puntos ni en los créditos.

Madalen Goiria dijo...

Yo creo que a mi me ha venido bien tener un título, no sé venderme bien, me domina esa especie de pudor, y el tener el título escrito en un papel me ha facilitado las cosas. Sobre todo a los 22 años, cuando acabé la carrera. Ahora quizás tendría otra soltura, pero muchos años!. No hay manera de acertar.
Te doy mi enhorabuena Elvira, y espero que todo te vaya tan bien como hasta ahora, preciosa. Un beso a ti Meni por traernos este testimonio.

Gemma Alonso dijo...

Eso del pudor es cultural, creo yo. En España da apuro mostrar interés y pasión por algo, por aquello de no quedar de petardo. La opinión de los demás se siente más, me imagino que por ser una sociedad más colectiva. Los anglosajones y los alemanes se venden a sí mismos como rosquillas y sin ningún tipo de pudor.
No sé, pero creo que lo de los títulos no tiene nada que ver con acudir a pedir trabajo.
Y depende, por supuesto. Para ser médico necesitas un título porque es algo que requiere unos stándards por motivos de interés público. Pero, por ejemplo, en el campo de la traducción, que es el mismo, los mejores traductores han sido de siempre gente con otras licenciaturas (o sin ellas) y, desde luego, otras experiencias. Estudiar traducción entre los 18 y los 23 años, entre 4 idiomas, tanto hacia la lengua maternar como traducción inversa, cuando ni siquiera se dominan los idiomas, es, cuando menos, una pérdida de tiempo. Y como eso, mil cosas. Aquí en el Reino Unido hay diplomaturas en los Collages hasta de peluquería. Pero si vas a una peluquería, la dueña te dice que ni loca coge a alguien del Collage. La peluquería se aprende pelando y peinando, tratando con clientes de verdad, barriendo suelos de verdad. En España para hacer camas en hoteles de cadenas te piden unos cursos donde te tienes que aprender nombres de productos de limpieza y esto y aquello. A mí todo esto me parece demencial.
Como (en mi opinión) muy bien dijo John Holt: Si quieres trabajar en algo concreto, busca el camino más corto para lograrlo.

La cosa es que, en la escuela, vivimos tan enajenados del mundo laboral real, que a los 18 años la mayoría no tenemos ni idea ni de en qué mundo vivimos. No sé cuál es la experiencia de otras personas, pero puedo decir que en la mía, la gente se apuntaba a una u otra carrera por los motivos más peregrinos. De todos mis amigos, ninguno hizo nada que realmente le pareciera apasionante, quitando uno, que hizo náutica en la especialidad de radio, justo cuando las radios estaban desapareciendo de los barcos. Así de bien funciona el ministerio de educación.
Y bueno, no sé ni qué perorata he soltado, pero me voy porque me requieren estos.
Besos

Silvia dijo...

Madalen, te entiendo, Gemma, a veces una carrera te ATERRIZA un poco, sobre todo como dices en cosas concretas que van a necesitar más de lo que suponen unos años, como medicina, derecho...

Y me río con lo de la peluquera. Cuando voy a cortarme el pelo, pregunto si tiene experiencia, pero no creas, si no tiene tantos años creo que también se puede ver la pasión por el trabajo.

Por ejemplo, Gemma, la traducción a mi entender requiere no sólo dominio de ambas lenguas, pero requiere saber escribir, y requiere un manejo quizá superior al de la propia lengua, de la disciplina a traducir. Por ejemplo, yo no sé si podría (sin entrenamiento), traducir algo de medicina, derecho, mecánica... algunas cosas ni con entrenamiento, porque si están muy lejos de mi campo de interés y pasión, no lo haría con el desempeño necesario. Claro que si la motivación está ahí, uno puede adentrarse en algo que ni se hubiera imaginado. Pero estoy de acuerdo con lo que dices Gemma de las razones y los motivos culturales. Aquí el americano es muy práctico. Se nos tacha de interesados, pero Simon en American Idol lo dijo muy simpáticamente, el americano, a diferencia del británico, es muy INOCENTE, en el sentido de no tener quizá tapujos y ser un poco tonto y pensar OYE, YO PUEDO. Vaya, que tiene un optimismo como dijo Simon un poco infantil, pero es bueno a mi entender a la hora de no tener ideas preconcebidas, y pensar que si quieres puedes. Los clichés como el del sueño americano, si bien son una mentira tienen una base en algo real, y la base del sueño americano es que, cuando vinieron los primeros colonos, aquí no importaba si eras de familia noble, o a quien conocías, todos podían reinventarse hasta cierto punto, y por otro lado, los filósofos franceses decían lo mismo, a diferencia de la nobleza europea, aquí los ciudadanos desde acaudalados hasta paupérrimos, todos trabajaban el campo o lo que fuera con sus manos... de ahí que Benjamin Franklin causara furor en Francia, porque este hombre, que comenzó de la nada, cuando tuvo siguió viviendo como antes. Hay una cultura de cordialidad y de creer en la persona por cómo se manifiesta, no cómo la presentan los papeles.
Me encantó el chiste que ví en el fb de Lau, que decía, hijo estudia una carrera o no sabrás en qué categoría apuntarte en el paro. Ja ja ja.
Pero soy optimista, en España esto está cambiando, aunque sea en un sector pequeño, o en unos lugares más que en otros...

Para seguir con el rollo, cuando estaba vendiendo chicles para la Trident en Madrid, y pensaba en venir a Houston, mis compañeros me decían, pero ¿a qué diantres vas a ir a Houston? ¿Tú te crees que vas a poder trabajar allí? No hay profetas en el pueblo de uno, eso es así.

Gemma Alonso dijo...

Por cierto, que mi amigo el de la radio náutica, trabaja desde hace años de técnico de luces para compañías de teatro de Madrid. Ha viajado por todo el mundo y es muy feliz... ¡Sin ningún título de técnico de luces! Es bueno, y por eso lo contratan. ¡¡Punto!! Como veis, hay esperanza.
Besos y un saludito, Silvia, guapa

Anónimo dijo...

Excelente post.
Solo decir que aunque un poco de lejos, pero muy poco...nosotros nos sentimos tan orgullosos como Elvira... jajajaja

Besos para todas, sobre todo para Laura.

Ipe

mis hijos mis maestros dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Laura, y Meni por darnos la oportunidad de leerlas.
Este año comienza nuestra andadura como "homeschoolers" en "serio". Es decir, que ya llegamos a la edad "obligatoria" de nuestro primer peque... ¡qué rápido pasa el tiempo! Lo de que tengamos que esperar dos años para tener el título no lo veo como motivo para dejar de lado esta opción. Ojalá que mis hijos puedan conservar ese deseo de crecer y aprender como Laura.
Besitos para todas :)

Marvan dijo...

Uf, llego tarde a este interesantísimo artículo. Gracias Laura por compartir tu experiencia y gracias a los demás por este interesante debate.
Creo que Gemma ha dado en el clavo con Holt: Si quieres trabajar en algo concreto, busca el camino más corto para lograrlo.

Entonces puede ser que este camino sera título y puede ser que no lo sea. Habrá que mirar cada caso creo. En algunos casos hará falta título y entonces habrá que ir a por ello. Si para lo que quieres no hace falta título entonces ¿Para qué ponerse?

El problema creo también es que muchos jovenes NO SABEN justamente lo que quieren entonces se apuntan a la carrera que sea para tener "algo" y entonces también puede venir la acumulación de títulos varios pero su uno realmente no sabe lo que quiere hacer por muchos títulos que juntas no vas a llegar a ningún sito.
Para trabajar hacer falta: motivación, ganas y después como último creo la preparación.
Si tienes preparación pero sin motivación ni ganas, poco harás (todos los títulitis entran aquí)
Pero si tienes ganas y motivación pero no la preparación puedes llegar ya MUY lejos y normalmente la preparación entonces viene como solito, y si hace falta un título ya se sacará con ganas y motivación.

Ultima cosita. También a veces pasa que a los jovenes no se les da oportunidad para empezar con experiencias laborales porque justamente se pide titulitis. Y entonces es posible que uno se junta con muchos títulos sin experiencia porque realmente no le han dejado. Pero bueno, creo que esos son los de menos y que la gran mayoría es del otro grupo, que simplemente les falta ganas y motivación y no saben lo que quieren.
Uno que sabe y está motivado se pone a trabajar en el MacDonalds, con el mecánico, en el super, como monitor voluntario, o a limpiar el suelo del despacho donde quiere trabajar o lo que sea para acumular experiencia. Creo yo.

Muchas gracias de nuevo Laura y suerte en todo tu trayecto!!!! Se te ve que a tí de ganas no te faltan!!!!!

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